...suerte miserable...

 

The Raviolli Tour 2
Martin Batello

CARROHola a todos! Mi nombre es Luis Kretschmann y quería contarles que me tocó compartir cinco días con Ignacio Villalba, Felipe Carosella, Luciano Cristóbal, Luciano Knabe, Martín Battello, Gustavo Humeniuk y Juano Wallace, en esto que habitualmente llamamos skate tour.
Un viaje para andar en skate (ocupación principal) por diversión (sentimiento principal) y prensa. Esto último hace que la gente nos conozca de algún lado y se difunda el skate.
Decidí escribir esta nota para la revista porque me divertí mucho, me golpeé mucho, me asusté mucho y anduve mucho, así que paso a relatarles lo ocurrido.

La primera edición de "The Raviolli Tour" tuvo menos personas, duró menos tiempo, pero creo que la mala suerte fue exactamente la misma. Los agregados en esta edición eramos Juano, Martín y yo.

LUCHODespués de tres lentas horas de ruta (para gastar menos combustible) llegamos a Rosario, provincia de Santa Fe.
Lo primero que hicimos fue andar en la plaza España, que cuenta con un piso liso de cemento de una cuadra de largo a orillas del Río Paraná. Mientras hacés flip varial 360 ves pasar barcos cargueros enormes a menos de 100 metros de distancia. Imponente, créanme, como la lluvia que se largó justo cuando la session se ponía linda con muchos skaters locales. Que digo lluvia... un diluvio.
Inmediatamente nos fuimos a un galpón techado lleno de rampas aptas para bicicletas. "No hay problema" dijo Alf!, y nos metimos con los carritos. Desde el fondo del galpón nos miraba una rampa vertical (la U) con ojos tristes. Y claro, tenía el coping achatado por los pedalines de las bicis, y todo su cuerpo de terciados agujereado. No hubo otra que hacerle unos lindos mimitos. Juano la acariciaba con tiernos ollies blunts y le daba palmaditas a su cuerpo con frontsides y fakie frenchs. Martín B. le rascaba el coping con smith grinds o fifties. La rampa estaba tan contenta que recibió en sus brazos un beanplant to fakie de Luciano C. y se dejó fotografiar/filmar por Gustavo y Felipe.

LUCHI JUANO

Finalmente, nos despedimos de ella y de Rosario, que nos hechaba a patadas con su tremenda lluvia.
Decidimos meternos a la ruta para hacer los 150 kilómetros que nos separaban de la ciudad de Santa Fe, capital de ésta provincia. Santa Fe nos recibió con un anochecer hermoso y catastrófico a la vez. Lluvia torrencial y una tormenta de rayos tan impresionante como la inundación producida en la ciudad. El día no daba para más así que hotel y a otra cosa.

Al otro día el sol brillaba como si nada. Sólo la Luna le contó lo que nosotros vivimos la noche anterior pero él ni le creyó; igualmente nos dió todo su calor. Quizás en demasía. Las chapas del skatepark municipal quemaban y encima estaba igual de salud que su prima, la rampa vertical rosarina. Ya me empezaba a preocupar por los lugares que nos tocaban, pero igual se anduvo con temple y valor. Se armó una session espectacular, a pesar de las características del lugar. Luciano C. terminó de romper la pirámide del lugar, con un terrible frontside flip. Por las dudas Luciano K. la remató con un flip de back y un flip varial 360 que nos mató a todos. Lunch Time!

LUCHO

Después del almuerzo nos fuimos a una típica plaza de ciudad del interior, rodeada por los edificios de la Municipalidad, la Casa de Gobierno, y la Catedral. Esta hermosa plaza nos prestó sus bordes de marmol para andar mientras hacíamos la digestión. La pasta hace bien y Martín B. la digerío con un rápido noseblunt slide sobre el largo borde, que nos pateó el hígado a Luciano C y a mí, ya que no pudimos conseguir las variaciones de tailslides que intentamos. Felipe C. se sentó junto a Luciano K. que tenía dolor de panza, mientras tanto los demás luchábamos con las langostas y los grillos, que estaban por todo el piso por culpa de las lluvias. Nada peor que un insecto muerto en tu lija... ¿Lindo postre eh?. Bueno, después de un día con muchas pruebas, fotos y video decidimos que era tiempo de seguir para Córdoba, donde nos esperaba nuestro destino final: el campeonato en Black Box Skatepark.

JUANO
LUCHI

Luego de media hora de ruta ni siquiera habíamos entrado a los pagos de "La Mona Giménez" y nos hicieron bailar un jodido cuartetazo con la más fea: La policía. Se perdieron dos horas hablando con un uniformado gauchito y simpático que finalmente nos vendió un bono contribución de 400 pesitos. No tuvimos más remedio que comprarlo... Martín B. alcanzó el dinero bajo la atenta mirada de todos, que ya estábamos desesperados por terminar la transacción e irnos de ahí.

Después del trago amargo y ya en Córdoba capital, me desayuné con un juego al que Felipe y los Lucianos llaman skate. Se jugaba en la puerta del skatepark Black Box y consistía en pre-calentar haciendo pruebas que había que bajar a la perfección para no perder el juego. Cuando se abrió el lugar comenzó la función denominada "campeonato de skate". Me desmayé un Domingazo cordobés y en panamericana desperté. De un auto a un bondi y de la terminal a mi casa. "Chau!..." fue lo único que pensé...

LUCHO