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Para que
la práctica del ollie sea más entretenida, es bueno
tener algún objeto que nos sirva de obstáculo, como
por ejemplo un cómodo silloncito plegable de jardín.
1] Dirigirse
hacia el obstáculo con buena velocidad, un tanto agachado,
con el pie delantero en la mitad de la tabla y el pie trasero
sobre el borde del tail. Concentrarse en la altura del obstáculo,
no en la tabla.
2] Cuando estamos cerca del obstáculo damos un salto de modo que, mientras le pegamos con fuerza al tail hacia abajo, levantamos nuestro pie delantero.
3] Ni bien
sentimos que el tail picó en el suelo, subimos el pie trasero
para que la tabla comience a elevarse junto con nuestro cuerpo.
4] La tabla
se endereza y se pega a nuestras zapatillas superando el obstáculo.
5] Prepararse
para un cómodo aterrizaje.
Nota: hasta obtener una buena coordinación de los movimientos de los puntos 2 y 3, es recomendable practicar sin obstáculos.
FOTOS:
GABRIEL NAVARRO
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